De la capilla de San Fermín a Larraina – Pamplona/Iruñea

Comunidad, Eventos, Historia, Rutas

El sábado pasado, 14 de enero, participamos en un nuevo paseo por Pamplona y sus clubes organizado por Aedona y la historiadora África Flamarique. Se trata de ir caminando, observando, conociendo, escuchando relatos de historia y anécdotas desde un punto de la ciudad hasta uno de sus clubes deportivos y, allí, degustar de un pequeño tentempié. El precio es más bien simbólico, 5€. 

Muy recomendable, tanto para los de fuera, porque es una manera muy interesante de conocer la ciudad en primera persona, como para los de casa, por el ejercicio de auto-conocimiento que supone. Los segundos, entre los cuales nos incluimos, estamos acostumbrados a pasar por delante de plazas, edificios, iglesias, estatuas, parques, portales, puentes, escudos, fuentes, etc… y, en muchas ocasiones, poco o nada conocemos de todo eso que casi nos muerde pero que obviamos porque vivimos anestesiados por la importantísima rutina del día a día. Estos paseos sirven para que, aunque sólo sea durante las 2 horas que dura la actividad, prestemos atención a lo que tenemos en la puerta de casa y aprendamos a valorarlo.

En esta ocasión, partimos de la Parroquia de de San Lorenzo, en la cual se encuentra la capilla a de San Fermín, hasta las instalaciones del Campo de Deportes Larraina, pasando por la Plaza de Recoletas o Plaza de los Ajos, Plaza de la O, Portal Nuevo, Taconera, Portal de San Nicolás y el Portal de la Taconera. 

img_8767-2

Rincón de la Aduana

La Iglesia de San Lorenzo comenzó siendo una iglesia-fortaleza en el siglo XIV, formaba parte del sistema defensivo de la ciudad. De entonces sólo quedan algunos restos. Acoge la capilla de San Fermín desde 1696.

img_8764-2

Parroquia de San Lorenzo

img_8768-2

Capilla de San Fermín

En la Plaza de Recoletas tenemos la fuente – una de las cuatro que diseñó Paret en el siglo XVIII cuando se consiguió traer a Pamplona el agua de Subiza – y el enorme convento de las Agustinas Recoletas, levantado por los marqueses de Montejasso, que además del más espectacular retablo de la ciudad, alberga reliquias y obras de inmenso valor, las cuales no podemos ver por ser un espacio de clausura. El edificio de la parte derecha de la plaza (entre Basati Kirolak y bar Los Portales) es la antigua Casa de los Capellanes que trabajaban en el convento.

img_8769-2

Plaza de Recoletas o Plaza de los Ajos

Pamplona tenía 6 portales de acceso a la ciudad amurallada: el de Francia (1553), el de Tejería (1644), el de San Nicolás (1666, ahora en la entrada a la Taconera por el Bosquecillo), el de la Taconera (1666), el de la Rochapea (1666) y el Nuevo (1675).

img_8772-2

Rotxapea y Ezkaba desde el Portal Nuevo

img_8774-2

Portal Nuevo, forma actual, reconstruído en 1950 por Victor Eúsa. Desde los restos del Baluarte de Gonzaga.

portal-nuevo-1906

Portal Nuevo en 1906

portal-nuevo-1906-ii

Portal Nuevo en 1906

img_8778-2

Julián Gayarre (Taconera; V.Eúsa y F.Orduña, 1950)

img_8779-2

Taconera

img_8780-2

Taconera

img_8782-2

Hilarión Eslava (Taconera, 1918, ; hasta 1964 era un monumento a Pablo Sarasate, de hecho las partituras inscritas son suyas, sólo se sustituyó el busto, se llevó a la fachada del Conservatorio)

img_8783-2

Hilarión Eslava

img_8784-2

Caminando hacia la Mari Blanca

La estatua de la Mariblanca coronaba otra de las fuentes que se diseñaron a raíz del abastecimiento de agua desde Subiza vía acueducto de Noáin, la del centro de la Plaza del Castillo, donde hoy está el Kiosko.

img_8790-2

Portal de la Taconera, gemelo del de San Nicolás, sito unos metros más adelante

portal-de-la-taconera-1900

Portal de la Taconera (1900)

img_8788-2

‘Europa’ – J.A.Eslava

img_8792-2

Foso de la Taconera

En 1934 se colocó esta arquería gótica, con el escudo de armas de los Teobaldos y una pequeña estatua del rey Teobaldo I sentado presidiéndola, la cual aguantó poco tiempo por las embestidas de algunos viandantes. La arquería pertenecía al convento cisterciense de Marcilla.

img_8794-2

Arquería Taconera

C.D. Larraina es el segundo club deportivo más antiguo de Pamplona, después del Tenis. En el pasado en estos terrenos se practicaban ahorcamientos. Creado en 1933 tras meses de conversación en los céntricos y, por aquella época, ajetreados Café Iruña y Café Kutz. Nicanor Mendiluze capitaneó esta iniciativa, que pretendía desarrollar un proyecto similar al de los clubes náuticos de Donosti o Barcelona. Ciertamente, al entrar en sus instalaciones, ésa es la sensación. La piscina de frente y los antiguos palcos, ahora terrazas, encima. Antes, además, tenía un gran trampolín. Lo que durante muchos años se consideró en la ciudad ‘la piscina’, estaba y está en el mismo centro de Pamplona, ventaja y al mismo tiempo inconveniente, ya que es casi imposible su expansión. A sus socios se les llamaba ‘salpicapresos’, por su contigüidad con la cárcel.

Hoy en día, tras muchas reformas de todo tipo, también sociales – hasta hace poco la media de edad era muy elevada y no estaba permitido a las mujeres ser socias – es un Complejo moderno, tranquilo y muy acogedor.

img_8801-2

C.D. Larraina

larraina

Foto Diario de Navarra

Una experiencia muy agradable y enriquecedora. Como no podía ser de otra forma, recomendamos a tod@s estos paseos por Pamplona y sus clubes. El próximo, el 4 de febrero. 

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios .